
El presidente de Uruguay llegó el martes a las 16 al aeropuerto de Sauce Viejo y, sin hablar con la prensa, se retiró hacia su hotel. Fue el primero de los mandatarios en pisar suelo santafesino, en la previa de la Cumbre del Mercosur.
Poco después llegaría el paraguayo Mario Abdo Benítez, mientras que Mauricio Macri, Jair Bolsonaro y Evo Morales lo harán en la mañana del miércoles, el día de la reunión de mandatarios de la Cumbre. El único con horario confirmado es el de Bolivia, que llegará a las 10.
El arribo tempranero de Tabaré Vázquez se debió a que tenía coordinada una reunión con el director ejecutivo de Petrobras, Roberto Castello, que había aterrizado en el mismo aeropuerto, cerrado para el público en general, apenas minutos antes que el uruguayo.
Tabaré intenta destrabar un conflicto que mantienen los trabajadores del gas en su país con la empresa petrolera brasileña. Gran parte de Uruguay espera la resolución de esa reunión privada con tanta ansiedad como las noticias de la Cumbre.
Lo recibió en el aeropuerto el gobernador Miguel Lifschitz, quien le aseguró a la prensa que tienen una extensa relación personal. Pero no había conseguido, al menos por el momento conseguir un hueco en la agenda del presidente uruguayo para hacer una reunión privada. Tabaré se retiró sin hablar, tan concentrado en la reunión con el presidente de Petrobras, como en la Cumbre de este miércoles.



















