
Incertidumbre. Hermetismo. Pasan las horas, los días y Unión sigue sin técnico. Hoy el nombre que suena fuerte es el de Madelón, un conocido de la casa que hace muy poco se fue porque no se sentía acompañado para dar el salto de calidad.
Spahn está buscando un entrenador que le brinde tranquilidad para lo que viene. Por eso recurrió al pasado inmediato y se la juega por el entrenador que hace algunos meses abandonó la institución.
Es un caso raro, porque no es frecuente que esto ocurra en el fútbol argentino. Aunque hay un antecedente cercano en Primera División. La vuelta de Diego Cocca a Racing, después de una temporada. Se fue en diciembre del 2015 y retornó a Avellaneda en diciembre del 2016. En esta oportunidad, en caso de confirmarse lo de Madelón, sería volver a Unión, luego de ocho meses.
A esto hay que sumarle los motivos por los cuales “Leo” dejó su cargo el 1° de noviembre del año pasado. No se sentía avalado por la dirigencia para dar ese famoso salto de calidad. Él solo levantó la vara con el objetivo de la Copa Argentina y tras la derrota ante River, en Mar del Plata, sintió que era su fin. Se apresuró porque nadie le había puesto plazos, ni metas de por medio. Pero él creyó que era lo mejor.
Se entiende que si el D.T. llega a volver, impondrá sus condiciones y Spahn tendrá que asumir ese compromiso. El técnico no vendrá a Santa Fe para caer en lo mismo, ahora buscará concretar lo que no pudo ser.
Insisto, no es frecuente que un entrenador regrese tan rápido a dirigir un mismo equipo. Lo que pasa, es que su nombre le brinda espalda al presidente y por eso también lo fue a buscar.
Madelón no habló con el titular tatengue, directamente se reunieron con su representante, Cristian Bragarnik. Entre mañana y el jueves puede haber una respuesta. En el pasado puede estar el futuro de Unión. ¿Será así?























