Las noticias sobre falsas amenazas de bombas en las escuelas santafesinas ya se volvió en algo recurrente. Desde que comenzó el ciclo lectivo 2017, la Escuela Almirante Brown debió seguir el protocolo de evacuación en 20 ocasiones. Esta vez fue el turno de los colegios privados, donde en cuatro de ellos se recibieron llamados advirtiendo sobre la presencia de artefactos explosivos. Una menor de 16 años fue identificada y detenida.

Durante la jornada de hoy se registraron cuatro casos de falsas amenazas de bomba en escuelas privadas. Primero fue en el Colegio Inmaculada donde se activó el protocolo a partir de un llamado al 911. Luego de la evacuación del edificio, los alumnos fueron desobligados de las clases.

Cerca de las 9 de la mañana, la central de emergencia recibió un nuevo llamado por la presunta colocación de artefactos explosivos en el Colegio Nuestra Señora Del Calvario, y también en el colegio La Salle. En ambos colegios, luego de que los agentes especializados revisaran los establecimientos, se retomaron las clases con normalidad.

El último caso se registró cerca de las 10 de la mañana en el colegio Nuestra Señora de Guadalupe. En este caso, lograron dar con la responsable del llamado, una alumna de la institución de 16 años. La adolescente aprehendida por la Policía fue trasladada hasta la sede del juzgado de menores de la ciudad de Santa Fe, donde el magistrado Estanislao Surraco, ordenó que la menor permanezca con arresto domiciliario en su vivienda familiar.

 Desde el Ministerio de Educación, en diálogo con LT10, el delegado de la Regional IV del Ministerio de Educación santafesino, Juan Cruz Giménez, declaró que hay que tener en cuenta que “El Estado santafesino en su conjunto reacciona cuando tenemos un riesgo en un edificio escolar: el sistema judicial, la policía y el sistema educativo, y en los casos donde se detectó los autores de las amenazas nosotros nos involucramos. Las sanciones pueden llegar a la expulsión de la institución (es decir, del establecimiento escolar al que concurre el alumno). También, hay casos donde trabajamos con el autor de las amenazas para reparar la situación que se generó”.
“Cada llamado para nosotros no es una broma, se toma con celeridad. Es por eso que ante cada supuesta amenaza se ven en la obligación de tomar total precaución”.