El jugador rojinegro, Carlos Arrúa, jugó tan solo 40 minutos en la Bombonera, ya que tuvo que pedirle al entrenador que lo quite del campo por una dolencia en uno de sus isquitibiales. Ante esta situación, Gorosito mandó a la cancha a Joaquín Ibañez, de claras diferencias técnicas con el volante paraguayo.

Lo cierto es que Arrúa no había finalizado el entrenamiento de fútbol realizado el pasado jueves en el predio por una “carga” en su isquio. Ante esto, encendió las alarmas del cuerpo técnico que lo consideran una pieza clave dentro del campo.

Así fue que decidieron esperarlo y tenerlo en cuenta para el importante partido del Domingo pasado ante Boca. En paralelo, el jugador no quería perderse por nada del mundo el mencionado cotejo.

Según lo averiguado por Nexodiario, el jugador pidió estar y el entrenador le manifestó que iba a jugar, pero que ni bien sienta alguna dolencia se tire al piso y pida el cambio así no agravaba la lesión. Fue eso lo que ocurrió a los 40 minutos del primer tiempo.

En la mañana de ayer, el jugador se presentó en el Sanatorio Santa Fe a hacerse una resonancia y la misma arrojó que no había lesión muscular, por lo que solamente se trata de una contractura en la que deberán trabajar los kinesiólogos del plantel y esperar el paso de los días para ver si lo tienen en cuenta para el partido del jueves ante la “T”.

Por lo mostrado dentro del campo, Arrúa es considerado uno de los jugadores que mejor trata a la pelota dentro del plantel, y es por eso que Gorosito no lo quiere tocar de su alineación, por lo que lo esperará hasta último momento para determinar si puede o no contar con él.

En paralelo, Rafael Delgado y Jorge Benítez ya estarían en condiciones de volver a ser parte del plantel profesional para enfrentar al conjunto cordobés.