Después de tres meses de idas y vueltas, la novela de Franco Soldano llegó a su fin. El jugador sintió mucho manoseo y en su momento apuntó a los dirigentes. Declaraciones como: “Ya me vendieron como cinco veces” o “Yo también me pregunto si voy a jugar el clásico”, dejaron en evidencia que el goleador estaba molesto con la situación.

Se mencionaron cerca de 15 clubes que estaban interesados en el delantero. Lo concreto y firme fue lo de Vélez y lo último del Monterrey de México. El Rayado del fútbol azteca ofreció 6 millones de dólares por el 27 rojiblanco, la operación estaba cerrada por las dos instituciones, pero el jugador rechazó la oferta.

Esto también provocó algunos enojos en la Comisión Directiva con el presidente Luis Spahn. El titular tatengue estuvo a cargo de la negociación y no brindó ningún tipo de información. “No nos atiende el teléfono”, dijeron algunos dirigentes.

La realidad indica que Soldano seguirá en Unión y su contrato vence en junio. Spahn tendrá que hacer un nuevo ofrecimiento para extender el vínculo y de esa manera asegurarse que el futbolista no quede libre. El objetivo es que no se repita la historia de Gamba.

Al margen de esto, sin la venta de Soldano, el club de la avenida no cuenta con demasiados recursos para las distintas obras que se tienen que realizar en el estadio para la Copa Sudamericana.

La nueva iluminación tiene un costo cercano al millón de dólares y muchos proyectaban llevar a cabo este gasto con parte del dinero de la venta del jugador. Esto no ocurrió y hay preocupación, sobre todo porque el jueves 13 llegarán veedores de la Conmebol para visitar el 15 de abril.