Colón se encontró con una situación inesperada cuando llegó al estadio Tomás Ducó: los empleados de UTEDYC no abrieron las puertas de la cancha para el ingreso de la hinchada de Huracán y el partido corría riesgo de suspensión.

Sin embargo, a las 20:15, el Secretario General del gremio reunió a los empleados y les avisó que habían llegado a un acuerdo y que se jugaría con total normalidad. Incluso todavía estaban a tiempo de abrir las puertas para que haya público local.

“Si depositan los sueldos y aguinaldo antes de las 20.00hs el partido se juega”, había avisado el secretario general de UTEDYC, Walter Otero, pero el dinero no llegó a la hora señalada. Cuando le preguntaron si se podía disputar a puertas cerradas, indicó: “No depende de nosotros, para esto está el Ministerio de Seguridad, de Trabajo, etcétera”.

Muchos hinchas de Huracán quedaron afuera del Ducó visiblemente molestos por la situación que terminó por arreglarse.