En la tarde/noche del domingo, delincuentes profanaron una urna funeraria que se encuentra en el hall de ingreso de La Catedral santafesina en la intersección de General López y San Jerónimo.

Lo que hicieron los ladrones fue retirar la pesada tapa de bronce y escapar con la misma, dejando a la intemperie, los restos óseos del general Juan Apostol Martínez. 

La situación fue advertida por el secretario de la Iglesia, promediando las 20 hs, mientras se desarrollaba la misa, y la denuncia fue realizada minutos más tarde.