Carlos Arrúa, volante paraguayo que llegó hace 6 meses al sabalero, sufrió en el entrenamiento vespertino del día de ayer una molestia en su pantorrilla que no le permitió terminar con normalidad las actividades físicas. 

Si bien todavía no se confirmó nada desde el club, todo parece indicar que se trata de un desgarro y que le llevará al menos 21 días de recuperación.

El jugador llegó en febrero de este año a la ciudad y rápidamente se ganó un lugar entre los titulares. Jugó muchos partidos y luego fue perdiendo algo de terreno en la consideración del entrenador, pero siempre era una variante a la hora de modificar piezas del equipo, situación que lo convertía en un jugador muy importante dentro del plantel.

Gorosito lo conoce de su paso por Paraguay, ya que el jugador se desempeñó siempre en Nacional de dicho país, siendo un jugador muy importante y es muy querido por su hinchada.

Arrúa está transitando una etapa de adaptación al fútbol argentino, situación que le toca soportar a todo extranjero que viene a competir en un fútbol distinto. A partir de ahora le quedará recuperarse y volver a ganarse la confianza del cuerpo técnico para poder afrontar los compromisos que se le vienen al equipo.