El lunes por la noche, el presunto asesino de una mujer y su hija de 10 años se entregó en la comisaría 10 y quedó inmediatamente detenido y a disposición de la Justicia. El hombre habría matado a puñaladas, el domingo a la mañana, a su ex pareja y una nena, en la casa de Azopardo al 10400.

Luego, habría ido hasta lo de su hermana y le habría confesado los delitos bajo el efecto de drogas y alcohol. Poco después se había dado a la fuga. La mujer, que lo había escuchado relatar lo sucedido, llamó al 911 y la policía encontró la escena macabra de la muerte de Verónica Ramírez, de 34 años, y su pequeña hija Valentina Escalante, de 10.

30 horas después, el homicida de barrio Punta Norte apareció en esa comisaría, se identificó y se dejó colocar las esposas con tranquilidad.

“Me mandé una cagada”, le había dicho a la hermana pocos minutos después de cometer los crímenes.

Mientras tanto, vecinos, familiares y amigos de las víctimas se autoconvocaron para movilizarse exigiendo Justicia. Será esta tarde, a las 18:30 en la Plaza Fuentealba, en Azopardo 10500, a pocos metros de la casa donde vivían Verónica y Valentina.