
Emerson Saliva es pura bronca. Por eso decidió encadenarse a las rejas del local de Rivadavia y Obispo Gelabert de Medycin Cobertura Médica, la obra social que tiene él, su esposa, y su bebé de un mes y medio.
Es que su hija entró grave a un centro de salud privado con bronqueolitis, la atendieron y la compensaron, pero luego le avisaron que Medycin no se hacía cargo de los gastos, a pesar de que él tenía el carnet de cobertura y los recibos de que había pagado.
Literalmente, Emerson vio y grabó como su esposa debía sacar a la bebé de la clínica, acompañada por alguien que le llevaba el tubo de oxígeno, y subirse a una ambulancia para que la trasladen al Hospital de Niño.
“Estamos molestos y dolidos”, dice Emerson. Y avisa: “Hasta que no me den una respuesta, no me voy a mover”.
Según el hombre encadenado, tiene en su poder los comprobantes de pago y el carnet de catalina que tiene un mes. El último recibo es por $4200. El anterior había sido de $5900, pero le habían cobrado mal $1800 pesos por Catalina, según él indicó. Se quejó y se lo descontaron.

“Te dan ganas de matar a todo el mundo”, dice completamente ofuscado y asegura que desde la obra social “hicieron abandono de persona sobre la bebé”.




















