La Municipalidad de Rosario deberá pagarle 100 mil pesos más intereses a una mujer que se dobló y fracturó una pierna por culpa de una baldosa floja y rota.

El hecho ocurrió en septiembre de 2011 y el fallo se conoció esta semana tras casi ocho años que de que sucediera el episodio.

La víctima reclamó al municipio y, al no obtener respuestas, decidió interponer una demanda por daños y perjuicios. El hecho sucedió el 14 de septiembre de 2011, alrededor de las 17.30, en San Nicolás 1811: la mujer caminaba por allí, sobre una vereda rota, pisó una baldosa que se levantó, lo que causó que se doblara la pierna y se fracturara.

El reclamo, según indicó al periódico la LaCapital el abogado de la víctima, Rodolfo Zanassi, “fue por incapacidad sobreviniente y daño moral, que fueron debidamente probados a través de las pericias correspondientes”.

A su vez, dijo que el tribunal interviniente en la causa “hizo lugar a la demanda y condenó a la Municipalidad a pagar la suma de 100 mil pesos, más intereses”.

“Ante la negativa terminante de responder por el hecho sufrido, las pruebas aportadas y dos pericias, médicas y psicológicas, fueron fundamentales para el dictado de la resolución y para acreditar el nexo con el hecho causal”, detalló Zanassi.

A ello, agregó: “También se tuvo en cuenta el día preciso en que se atendió a la paciente, que coincidía con el día de la caída y su correspondiente historia clínica”.

El abogado comentó que “en el proceso, se ha acreditado que en el lugar del hecho existían, al momento del accidente, daños sobre una serie de baldosas flojas. Así, se acreditó el nexo causal entre la cosa riesgosa, es decir las baldosas flojas y el mal estado de la vereda, y el daño producido a la señora”.

“El desperfecto que causó el siniestro se encontró en la acera, propiedad del ente municipal. La misma ostenta el dominio sobre aquello, ya que el tribunal consideró que la responsabilidad del accidente debe ser atribuida a la Municipalidad de Rosario”, amplió.

Si bien esas fueron las primeras pruebas, el abogado de la víctima aseguró que tuvieron que recurrir a testigos para llegar al final del juicio: “Fueron determinantes porque vieron la caída y socorrieron a la víctima en el mismo momento del hecho”.

Consultado sobre la extensión de este tipo de juicios, Zanassi explicó que “demandar a un ente público tiene aristas especiales: previo a todo, se debe formalizar un reclamo administrativo, que muchas veces tiene sus dificultades porque piden que se acompañen pruebas o no hay contestaciones y se duplican los pasos procesales”, entre otras cuestiones.