
El comisario de una dependencia de Lanús le pidió a una mujer 200 mil pesos para no iniciarle una causa narco. Pero sólo le dio 30 mil pesos: arreglaron abonarle los 170 mil restantes la noche posterior. Ese fue el inicio del tiroteo entre efectivos de la Bonaerense y la Federal.
Porque la mujer implicada hizo la denuncia en la fiscalía que inició un operativo: “La fiscal llama a drogas peligrosas y se autoriza el operativo. No sabíamos que eran policías, muchos delincuentes dicen ser policías para cometer delitos”, dijo horas después Néstor Roncaglia, jefe de la policía Federal.
Y continuó contando el hecho: “Luego de la entrega del dinero, que estaba marcado, la mujer se retira y ahí empieza el procedimiento. Cuando estaban deteniendo al capitán aparece un auto blanco que intenta chocar a los efectivos y estaciona 70 metros más adelante. Los efectivos de la Federal salen a correrlo y reciben dos y cuatro disparos de los de la Bonaerense”.
Sobre la denunciante, Roncaglia indicó: “No sabemos a qué se dedica la mujer porque nosotros actuamos en el hecho puntual. Puede estar vinculada al narcotráfico, pero la mujer denunció que los policías quisieron plantarle una causa narco”.
Y luego concluyó sobre lo traumático que es un tiroteo, él que tuvo que participar de uno en su casa en 2013: “Son hechos graves, que uno no se olvida más. Un policía herido genera una conmoción porque uno no está acá para morir, sino para detener delincuentes, pero si el que produjo la lesión es otro efectivo, eso causa más dolor”.


















