
Este miércoles era el segundo intento para debatir el allanamiento a los domicilios de Cristina Kirchner por la causa de los cuadernos de las coimas. No hubo suerte, otra vez. De los 37 senadores que se necesitaban hubo 35 y Gabriela Michetti debió anunciar que se reanudaría la sesión la próxima semana.
“Los senadores peronistas no dan quórum para proteger sus bolsillos y la libertad de la compañera Cristina”, analizó el periodista político Rogelio Alaniz, responsabilizando a la bancada del PJ por la falta de quórum. Y agregó: “De ‘Combatiendo al capital’ a ‘Manoteando el capital’ y de ‘Todos unidos triunfaremos’ a ‘Todos unidos nos defenderemos’. Y los gorilas los acusan de que se quedaron en el 45”.

Luego le quitó responsabilidades al oficialismo, que tuvo un faltazo que sorprendió: Esteban Bullrich está de viaje en Roma, a donde fue para reunirse con el papa Francisco. “Curiosas las conclusiones de algunos colegas periodistas. Cambiemos se hace presente en la sesión con el 90 por ciento de sus senadores y el peronismo se declara ausente con el 90 por ciento de sus senadores. Pero la culpa de la falta de quórum la tiene Cambiemos. Curioso”, resaltó con un análisis distinto al de la mayoría, que consideró que la bancada oficialista debía estar completa en una jornada tan importante como la de este miércoles.
Sin embargo, luego estuvo duro con el ex ministro de Educación: “Toda fuerza política democrática, de derecha o de izquierda, dispone de su propio y honorable pelotudo. Es un legítimo derecho humano. Cambiemos no es la excepción. Su pelotudo -honor ganado por mérito propio, militancia, empeño, esfuerzo y talento- se llama Esteban Bullrich”.
Curiosas las conclusiones de algunos colegas periodistas. "Cambiemos" se hace presente en la sesión con el 90 por ciento de sus senadores y el peronismo se declara ausente con el 90 por ciento de sus senadores. Pero la culpa de la falta de quórum la tiene "Cambiemos". Curioso.
— rogelio alaniz (@ralanizok) August 15, 2018
Horas antes, había dejado en su cuenta de Twitter otra contundente conclusión: “Los proyectos políticos construyen sus propios símbolos. Unos, el martillo y la hoz; otros, el águila imperial; algunos, la svástica; otros, el gorro frigio. El símbolo histórico del kirchnerismo será menos épico y menos vibrante, pero no menos elocuente: EL BOLSO”, escribió Alaniz.


















