En la localidad santafesina de Maciel, un hombre denunció la desaparición de una motocicleta que estaba estacionada en plena calle. Más tarde, una mujer reconoció el rodado y se dio cuenta de lo que los responsables habían sido su hijo y un amigo.

La mujer llevó a los menores a la comisaría para que confiesen su delito y el Juzgado de Menores de San Lorenzo tomó cartas en el asunto.
Los menores quedaron en libertad bajo responsabilidad de los padres. En tanto, el tribunal consideró el gesto de la progenitora en admitir y denunciar el delito.




















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Que GRANDE