
El martes pasado hubo cuatro amenazas de bomba en diferentes colegios de Santa Fe. Pero esta vez, lo que sólo parecía una broma de adolescentes se transformó en una causa judicial. En el caso del colegio Nuestra Señora de Guadalupe, un llamado al 911 a las 11.30 alertó a las autoridades sobre una posible bomba. Rápidamente evacuaron a las 450 alumnas que concurren a la institución de 9 de julio al 2500.
Pero luego, la policía determinó que se trataba de una falsa alarma. Los efectivos lograron identificar el celular del que había salido la llamada y de esa manera llegaron a la estudiante de cuarto año, la responsable del hecho.
Entonces sucedió algo inédito. Por indicación del Juzgado de Menores, la adolescente de 16 años dueña del teléfono debió permanecer 48 horas con “retención domiciliaria”, sin permiso para salir de su casa, hasta ser indagada.
El delito por el que se la acusa es intimidación pública y es excarcelable. La causa está a cargo del juez de Primera Instancia de Distrito de Menores de Santa Fe, Estanislao Surraco, quien el jueves al mediodía, después de la declaración de la joven, resolvió dejar sin efecto la restricción, según publicó Perfil.
“La permanencia obligada en el domicilio fue la alternativa que me pareció más adecuada para la menor hasta resolver la situación”, explica Surraco a ese medio. Y aclara: “Esto no fue un arresto, tiene que quedar claro que siempre estuvo en libertad, no hubo custodia policial en la casa”.
Según confirmó el magistrado provincial, “se atrapó a la alumna infraganti” y “hay elementos probatorios” como el celular que se secuestró y mandó a peritar. También aclaró que la menor tiene un abogado defensor y que la investigación seguirá su curso como en cualquier otro proceso. Según Surraco, las falsas amenazas de bomba en establecimientos educativos “aumentaron en el último tiempo”, en Santa Fe, y afirma que “el mes pasado hubo siete casos”.



















