
Tras la agresión sufrida por el referí Halil Umut Meler por parte de Faruk Koca, presidente del Ankaragucu, el colectivo arbitral presentó su renuncia ante la federación turca, denunciando malos tratos y acoso por parte de jugadores, entrenadores, fanáticos e incluso presidentes. El país está en llamas.
Tras la suspensión de la liga turca por la agresión al árbitro principal del choque entre Ankaragücü y Rizespor, ahora los jueces decidieron presentar su renuncia ante la federación de Turquía por el escándalo alrededor del colegaa Halil Umut Meler.
La golpiza del presidente del Ankaragücü, Faruk Koca, al colegiado Umut Meler provocó la postergación indefinida de la competencia en el país pero también generó las renuncias de todos los árbitros, que denunciaron malos tratos y acoso por parte de jugadores, entrenadores, directivos y fanáticos.
Umut Meler renunció y comunicó su retiro de la actividad por el cansancio de estas injusticias en el afán de realizar su tarea arbitral. Lo que ocurre en Turquía es un verdadero escándalo.























