Son esas historias “raras” que suelen pasar en la vida de los jugadores de fútbol.

Franco Ferrari nació el 10 de agosto de 1995, en Rosario. Su primer club fue Central Córdoba de su ciudad natal y luego pasó a Tiro Federal, de barrio Ludueña. Hizo inferiores en ambas instituciones del sur provincial.

Después, este habilidoso delantero tuvo un paso fugaz por Unión, sin pena ni gloria. Llegó a Santa Fe, en enero del año 2012. Lo ficharon para jugar en Liga y también participó de algunos partidos de las categorías de AFA. En ese momento tenía 17 años.

Nadie observó que se destaque en su juego durante su estadía en la avenida, aunque el jugador reconoce a Jorge Mauri como uno de los técnicos que siempre creyó en él y también destaca el trabajo de Jorge Molina como dirigente de ese momento.

Ferrari decidió irse para probar suerte en el fútbol italiano. En el 2014 jugó en la serie D, fue goleador en varios equipos. Cuando defendía los colores del Montecatini sufrió una rotura de ligamentos cruzados que le frenó su carrera.

Fue operado en Milán por los médicos del Inter y pudo volver a la actividad. Este año, fue observado por la gente del Genoa en un partido amistoso y lo contrataron por cinco temporadas para jugar en el equipo de la Serie A. Pasó de la D a la A de Italia.

Esta historia viene a colación porque el club tatengue reclamó a la FIFA los derechos de formación del delantero, que debutó oficialmente en el país europeo. Ferrari fue fichado por Unión y estuvo en la institución por más de un año.

Aparentemente, ya se habría acordado con el Genoa de Italia y la institución de la avenida cobrará 216.000 euros por el jugador. El pago sería en varias cuotas, una de 100.000 euros y lo restante (116.000 euros) en otras etapas. Tiro Federal de Rosario y Central Córdoba de Rosario también percibirán una suma de dinero.