Aster Vranckx se hizo famoso a nivel mundial este sábado tras su participación en la quinta jornada de la Jupiler Pro League belga, pero no precisamente por una destacada actuación. El volante holandés falló una ocasión de gol de manera increíble a favor del Mechelen, que terminó perdiendo ante Oostende.

Su equipo atacó por izquierda y, tras un centro, la defensa y el arquero del elenco visitante intentaron rechazar, pero cometieron una serie de errores que dejaron a la pelota dentro del área. Un compañero del juvenil capturó el flojo rechazo del portero, el remate dio en el palo y le cayó servida, sin rivales ni nadie que lo estorbe, pero cuando quiso empujarla se hizo un nudo. 

Derrumbado, como queriendo desaparecer del mundo, el futbolista lamentó lo sucedido aunque la historia terminó peor, ya que el Oostende anotó en el quinto minuto de descuento, a través del escocés Jack Hendry, y se quedó con la victoria. Claramente, será la burrada del año.