La reciente decisión del Gobierno de reducir impuestos a los autos 0 km ha generado expectativas en Santa Fe, especialmente en concesionarias que están a la espera de la implementación de esta medida para evaluar su efecto en la cadena de comercialización. La rebaja, que podría alcanzar hasta un 20%, se aplicará principalmente a los vehículos de segmentos más altos.

A partir de la próxima semana, se pondrán en marcha una serie de reformas fiscales que impactarán directamente en el mercado automotor. Según el ministro de Economía, Luis Caputo, estas reformas incluyen la eliminación de impuestos internos y aranceles de importación, lo que podría traducirse en una disminución de precios de entre el 15% y el 20% para los autos nuevos.

Marcelo Mehsen, presidente de la Cámara Automotor de Santa Fe y propietario de un concesionario, señala que, aunque la medida es positiva, aún no se ha concretado su implementación. “La realidad es que la implementación oficial todavía no está. Se dijo todo lo que se va a hacer, pero la implementación no está”, comentó Mehsen en el programa “De10”.

A pesar de la incertidumbre, Mehsen anticipa que la reducción de impuestos tendrá un impacto directo en los vehículos considerados “de lujo” y un efecto indirecto en los precios de otros autos de menor costo, así como en el mercado de usados.

Vehículos beneficiados por la reducción de impuestos

La medida se enfocará principalmente en los autos de mayor precio, aquellos que superan los 40 millones de pesos. Mehsen aclara que, aunque los vehículos en la primera escala del impuesto no son los más vendidos, la reducción podría incentivar la demanda en el segmento premium. “Las escalas de esos coches (que tendrían una rebaja) no son las que más se vendían. Por ejemplo, la primera escala del impuesto abarcaba a una Toyota SW4”, explicó.

Los autos de gama media-alta se beneficiarán de esta rebaja, mientras que los modelos de entrada, más accesibles para el consumidor promedio, no serán los principales favorecidos. Este tipo de vehículos, en su mayoría SUV, son los más demandados actualmente, lo que podría provocar un ajuste en la oferta y la demanda. “La mayoría son SUV, que son las que más se venden hoy en día”, comentó Mehsen.

Por otro lado, los vehículos de entrada de gama, que oscilan entre 25 y 30 millones de pesos, no se verán afectados por esta política, ya que no entran en el rango del impuesto al lujo.

Impacto en el mercado de autos usados

Una de las grandes incógnitas de esta reforma es su efecto en el mercado de autos usados. Mehsen sostiene que la disminución de precios en los autos 0 km provocará un reajuste en los precios de los vehículos de segunda mano. “Habrá un acomodamiento de precios de 0 km y, aunque los usados ya bajaron un poco, tendrán que bajar más”, afirma.

El mercado de autos usados, que históricamente ha estado vinculado a los precios de los autos nuevos, se verá presionado a ajustar sus valores a medida que los autos nuevos se vuelvan más accesibles. “Al bajar el cero de esa escala, habrá que bajar los otros valores y van a tener que bajar los precios de los usados también”, concluye Mehsen.