Pilar Mateo, el nuevo comienzo del fútbol femenino en Santa Fe

Pilar Mateo es un pequeña jugadora de el Club Náutico El Quilla de Santa Fe que tiene la pelota atada a sus pies. Juega de 5, es fanática de Mascherano y hasta quiere que sea técnico de la Selección. Conocé su historia.

Qué suerte que una de las cosas que no tenga sexo sea el deporte. Esto Pilar Mateo lo sabe bien, lo tiene claro, lo transmite y lo hace respetar.

“Pili”, como la saben llamar sus compañeros de El Quilla, tiene 10 años, comparte su casa con sus papás y un hermano mayor. Practica fútbol desde los 6 años, pero lo habrá anhelado desde la primera vez que su hermano “Pato” le acercó una pelota. Por esos años el patio de casa era el Camp Nou, papá por ahí también se sumaba al “picadito” y se volvió una costumbre. Pero ese amor que Pilar y la pelota se confesaban en los primeros toques no podía morir entre las plantas.

Hasta los 5 años iba a clases de tela, pero cuando “Pato” iba a entrenar sus ojos se desviaban hacia las canchas y una pasión comenzó a crecer tanto que un día explotó en un: “mamá quiero jugar al fútbol”. Cecilia, su mamá, confesó que la idea de jugar a la pelota entre varones la comenzó a convencer cada vez que su hija realizaba una figura más arriesgada en las clases. Pero como toda “joyita” la tenía que descubrir un formador. En un torneo que las categorías del “Tiburón” tienen todos los años en Crespo (Entre Ríos) la familia de Pato fue hacerle en aguante. Su hermana se quedó a un costado y comenzó a hacer algo que para ella era cosa de todos sus días. Con 6 años hacía jueguito y llamó la atención de un profesor, quien no demoró en decirle “Pili vos tenes que jugar”. Imagínense los ojos de esa criatura cómo habrán brillado.

Luego de esa invitación más que especial, Cecilia se acercó junto a Oscar, papá de Pilar, a el Club Náutico El Quilla. Carlos Roteta, dirigente a cargo de las divisiones de fútbol, les abrió las puertas de la institución para que su hija comience aquello que había querido hacia rato. Sus compañeros de la categoría 2008 y los profesores no fueron la excepción. A Pili la eligen todos y la cuidan como a cada jugador del equipo. Esto ella lo agradece a su manera: antes de cada partido reza para que puedan llevarse una victoria y nadie sufra una lesión.

¿Qué es lo que una persona agarra primero cuando sale de su casa? Usualmente las chicas toman la cartera o una mochila, mientras que a los varones lo indispensable le entra en la billetera. “La cartera de ella es la pelota”, cuenta su mamá entre risas. Es que está a la vista, Pilar sabe que nada puede tornarse aburrido si tiene su pelota bajo el brazo. Pero tampoco descuida uno de los pilares de la vida: la educación. Fue elegida por segunda vez consecutiva como mejor alumna de su colegio y tiene muy en claro que, a pesar de que ama entrenar, ir a la escuela es algo primordial. “Quisiera ser futbolista, pero también me gustaría estudiar algo. Quiero ser kinesiologa”, agrega Pilar en su lista de metas.

Pero no todo es color de rosas. A la sociedad que la envuelve aun le cuesta ver con los ojos de la inocencia y el alma. “¿Vos sos nena y jugas a la pelota?, ¿entre los varones?, ¿tus papás te dejan?”, son algunas de las preguntas que la pequeña responde con total altura a las personas mayores que la han interrogado con cierta cizaña.

“El fútbol es una buena puerta de acceso para hablar de cosas mucho más importantes que el fútbol”, dijo el escritor Eduardo Sacheri. Pilar Mateo cuando cumpla 11 años ya no podrá estar presente en los partidos de Liga Santafesina con sus compañeros. El anticuado reglamento de AFA no permite el fútbol mixto y esta talentosa futbolista sólo podrá jugar en torneos libres. O en su defecto esperar que un entrenador junte 14 nenas de su edad y las inscriba en una liga infantil de fútbol femenino que no existe.

“Dejo todo en manos de dios”, dice su mamá esperando que con el paso del tiempo y los derechos de igualdad que comienzan a surgir se llegue a una solución donde Pili esté dentro del equipo.

¡Qué suerte que la categoría 2008 de El Quilla tiene una conductora como Pilar! Una nena de 10 años, mediocampista, fanática de Javier Mascherano, quien cree en un par de medias rotas que sirven para hacer goles y reza por su equipo. ¡Qué suerte tiene Pilar de comenzar a vivir el cambio y ser parte de él!