Paula Pareto era una de las argentinas que podía llegar al oro. La campeona olímpica tuvo un buen inicio en los Juegos Panamericanos de Lima, pero sobre el final su meta se truncó y debió abandonar la competencia.

La “Peque” comenzó su competencia en el Polideportivo 1 de la Videna ante la brasileña Larissa Farías categoría femenina hasta 48kg. Sin embargo, la argentina no pudo contra la cubana Vanesa Godinez y perdió en semifinales. La desilusión fue grande, pero Pareto iba por el bronce.

En la búsqueda por un tercer puesto iba a enfrentar a la mexicana Edna Carrillo, pero se bajó de la lucha a último momento por una lesión que la preocupó. “Tiene una hernia en las cervicales y se le durmió el brazo. Tiene miedo de sufrir una lesión más grave, no quiere correr riesgos. Se tiene que cuidar porque en 15 días tiene el Mundial en Tokio”, expresó su entrenadora.

Es una hernia que tengo desde hace rato y desde la primera pelea me empezó a molestar la espalda. Me dio bastante miedo y en 15 días compito por el Mundial. Por eso decidí bajarme de la última pelea, con un dolor en el alma. Mi psicólogo me ayudó en la decisión”, explicó Paula Pareto.

Sin embargo Vanesa Godinez, la última judoca a la que enfrentó, expresó que fue complicado aguantar la fuerza de la “Peque”. “En el combate con ella no percibí ningún movimiento extraño, pero si ella lo dijo debe haber sido por algo. Pareto es Pareto. Es la campeona olímpica. Es una guerrera que admiro mucho. Por eso esta medalla vale como la de oro”