La declaración de Sol Martínez, amiga de Nahir, quien participó de una de las peleas de la pareja, reveló detalles íntimos de la joven acusada de matar a Fernando Pastorizzo. La testigo confesó haberle pegado “una piña” a Fernando en el boliche, pero aseguró no haberlo agredido junto a Nahir Galarza en la casa de la imputada.

Según el repaso que realiza el Día de Gualeguaychú, al término de la tercera audiencia del juicio por el crimen de Fernando Pastorizzo se reveló información muy importante sobre la intimidad de la acusada.

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Sol Martínez, la joven de 19 años, compañera de la escuela secundaria de Nahir Galarza y del grupo con quien salía los fines de semana, relató todo lo que sabía desde la cuestionada noche de Navidad en “Bikini” hasta su distanciamiento tras el crimen.

Pero lo más llamativo de todo fue cuando la defensa comenzó a interrogarla acerca de la relación que mantenía con Fernando Pastorizzo, simultáneamente con otros jóvenes, incluso con un amigo de la víctima al cual no se animó a nombrar, aduciendo desconocer su nombre.

El punto por el cual la propia defensa expone la vida íntima de la acusada está dirigido a derribar el agravante de la imputación y con ello lograr una baja en la futura condena. Nahir Galarza está imputada de homicidio doblemente calificado por el abuso de armas y por la relación de pareja, pero si ese vínculo que los unía se muestra débil, la acusación pierde peso.

Para ello la defensa trabajó, sin tapujos, en que la testigo detallara acerca de la existencia de otros hombres en su vida. Así fue cuando Sol Martínez dijo estar en conocimiento de otras personas por boca de Nahir, e incluso se mencionó que mantuvo encuentros con un profesor con el que cursó el último año la carrera de Abogacía.

Específicamente se mencionó que había tenido un atraso en su periodo menstrual por una relación con un joven de nombre Joaquín y que tres meses antes del crimen había iniciado una relación con otro joven de nombre Rafael.

Al parecer, en este tipo de cuestiones no estaba al margen Fernando Pastorizzo. La víctima habría conocido la existencia de otros hombres y por ello las recriminaciones a través de mensajes de WhatsApp donde la trata de “zorra”, que le daba “asco” y que se oponía a sus salidas con amigas porque se quería “comer a todos”.

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¿Qué pasó en Navidad?

Pero lo que más le interesaba a las partes acusadoras – la fiscalía y las querellas – era conocer qué fue lo que ocurrió durante la madrugada del 25 de diciembre que terminó con el mensaje de WhatsApp de Pastorizzo a sus amigos, contándoles que Nahir Galarza y Sol Martínez lo habían golpeado.

Sentada frente al Tribunal declaró que esa noche fue al boliche junto a Nahir y antes de ingresar se encontraron con otras dos amigas. Allí le preguntaron a Galarza por las marcas que tenía en los brazos y las lesiones en las piernas, y su respuesta fue que Fernando la había golpeado. Una vez dentro del boliche, Nahir se alejó de Sol y cuando la buscó la encontró con Fernando en una discusión. Ella lo tenía agarrado de los brazos y él de los hombros, y la amiga no dudó: “le pegué una piña en el ojo derecho y le dije que a las mujeres no se les pegaba”. Pero la reacción de Fernando estaba lejos de ser la de un hombre violento. “Se largó a llorar y me dijo que jamás le pegaría a una mujer por la violencia que sufrió de chico”, agregó la joven. Después de eso Nahir Galarza la echó y dijo no haberlos visto más y no tener conocimiento de lo ocurrido hasta el otro día, cuando empezó una conversación vía WhatsApp con su amiga.

Ese diálogo pudo ser secuestrado del teléfono de la imputada y fue exhibido en la sala. Nahir le contaba que luego de lo que Sol había hecho, Fernando fue a la casa y “me cagó a palos”, pero la joven también reconoció que la pelea fue mutua porque ella también lo agredió. Ambas se rieron de la situación y minimizaron la situación violenta a tal punto que hubiera parecido normal el trato de la pareja.

Le preguntaron a Sol Martínez si ella conocía de la supuesta violencia que sufría su amiga y su repuesta fue segura: “Nunca tuve referencia de que Fernando le pegara a Nahir”, y aclaró que lo ocurrido el 25 de diciembre fue la primera vez que la acusada del crimen aludía ser víctima de violencia de género.

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“Éramos amigas”

Sol rápidamente se despegó de Nahir en el inicio de su declaración: “Éramos amigas”, indicó cuando le preguntaron sobre el vínculo que tenían en la actualidad, y que sus declaraciones en su cuenta de Twitter, donde escribió: “Estaba con una asesina y no lo sabía”, se debieron a las agresiones que estaba sufriendo a través de las redes sociales, porque las personas pensaban que ella había estado con Nahir cuando lo agredieron a Fernando. “Me sentía hostigada por la gente”, le indicó a la querella.

Pero tras toda la declaración de Sol Martínez surge una duda a lo descripto. Ella confesó haber agredido a Fernando dentro del boliche con un golpe en el ojo derecho, pero en la foto que Juan Cabrera le sacó a Pastorizzo esa misma mañana y que sirve como prueba de la agresión en este juicio, el ojo inflamado es el izquierdo. Por lo tanto, la persona que le habría dejado la evidente lesión habría sido Nahir Galarza durante la pelea que protagonizaron en su casa.