A los 82 años, murió el represor santafesino Juan Calixto Perizzotti. Cumplía una condena de cadena perpetua por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura en la capital provincial, aunque por su avanzada edad lo hacía en su domicilio.

Perizzotti fue comisario, ex jefe de la Guardia de Infantería Reforzada (GIR) durante los años más duros de la historia nacional. En 2016 fue condenado a prisión perpetua en la llamada “Causa acumulada” o “Megacausa” llevada adelante en el Tribunal Oral Federal (TOF) de Santa Fe. Fue el primer juicio en la ciudad capital donde se juzgó la apropiación y supresión de identidad de una menor de edad (María Carolina Guallane / Paula Cortassa), y en el cual Abuelas de Plaza de Mayo actuó como querellante, según informó LT10. El represor fue condenado por “homicidio agravado por alevosía, por el concurso premeditado de dos o más personas y para procurar la impunidad en perjuicio de diez personas; homicidio en perjuicio de otras cinco personas más; privación ilegítima de la libertad agravada por el uso de violencia contra cinco personas; tormentos agravados por tratarse de perseguidos políticos; tormentos simple; sustracción, retención y ocultamiento de un menor de 10 años y alteración del estado civil de un menor de 10 años, en perjuicio de María Carolina Guallane/Paula Cortassa”.

Perizzotti falleció en su casa, donde cumplía la pena impuesta por la Justicia.