Liverpool, de Inglaterra, dio el gran golpe y se clasificó para la final de la Champions League, al golear hoy de local al Barcelona de Lionel Messi por 4 a 0 y revertir el 0-3 de la ida.
Sin hombres claves como Firmino ni Salah, los de Jürgen Klopp hicieron una verdadera declaración de intenciones con el acoso al que sometieron a los azulgranas desde el inicio, que se tradujo en el tanto de Origi a los siete minutos.
La salida de Georginio Wijnaldum a la vuelta del descanso para sustituir al lesionado Robertson dio un vuelco a la eliminatoria; en solo dos minutos, el centrocampista holandés anotaba en dos ocasiones (min.54 y 56) en medio del desconcierto del cuadro azulgrana, que veía asomar la amenaza de un ‘Roma 2.0’.
La remontada se culminó en el minuto 79, en un saque de esquina en el que la defensa del Barça, impasible, vio cómo Origi remataba sin oposición al fondo de las mallas de la portería de Marc-André Ter Stegen.
El equipo inglés intentará tomarse revancha de la final perdida el año pasado ante Real Madrid, el 1 de junio en el estadio Wanda Metropolitano de Madrid.
Su rival será el ganador de la restante semifinal, que definirán mañana Ajax y Tottenhamen Amsterdam, con ventaja para el equipo holandés, donde juegan Nicolás Tagliafico yLisandro Magallán, por 1-0.
























