No es el primer contacto entre el socialismo y el presidente de San Lorenzo, Matías Lammens. Pero sí es inédita la aparición de una foto juntos, en un café del centro porteño charlando de política.

Sucedió en la esquina de Diagonal Sur y Bolivar, a pocos metros de la Casa Rosada. Durante una hora el gobernador de Santa Fe le comentó en qué se basa el proyecto de Roberto Lavagna que intentan consolidar para superar la grieta entre Cambiemos y el Kirchnerismo. Dicen en el entorno del gobernador que contaron con una gran recepción por parte del joven dirigente del fútbol argentino: “Vamos para adelante”, le habría dicho al finalizar.

Es que Lifschitz busca acercar figuras no peronista al armado del ex ministro de Economía. Teme que la alternativa nacional que se está creando sea monopolizada por el peronismo no K. “Hay que buscar que dirigentes no justicialistas estén dispuestos a apoyar y acompañar”, dicen cerca del gobernador. En algún momento Lammens había coqueteado con la idea de meterse en política, aunque todavía no pegó el salto. Sin embargo, podría ser uno de los precandidatos a alcalde porteño en este nuevo espacio.

“En el nuevo armado tiene que haber representantes de todos los sectores. No sólo peronistas. Tiene que haber radicales y hasta alguno de Cambiemos”, aseguran desde el socialismo. Lifschitz ya trabaja sin tapujos en la candidatura de Lavagna. Y quiere hacerse su lugar en una coalición donde predominan dirigentes del PJ. En ese contexto, Lammens es una ficha fuerte para el gobernador de Santa Fe.