Mauricio Macri llega a Davos con un objetivo relegado: lograr que los empresarios comiencen a confiar en Argentina y traigan inversiones. Serán 30 horas de una gira exhaustiva (que ya lleva otras 24 horas en Rusia) con ese objetivo principal.

A las 13 de Suiza, en la Casa Argentina montada en Davos, Macri almorzará con importantes empresarios para enfrentar esos argumentos corporativos que aún traban el flujo de inversiones necesarias para achicar el déficit fiscal y bajar los niveles de pobreza.

Luego el presidente se encontrará con Ángela Merkel para avanzar en un plan de consenso respecto al G20 que se realizará en Buenos Aires.

Bill Gates, CEO de Microsoft, será el siguiente en la agenda de Macri. Según Infobae, Gates y el presidente comparten un mismo pensamiento: cómo hacer para que los algoritmos, la big data y la robotización no alumbren un mundo distópico e irremediable.

Tras la reunión con el CEO de Microsoft, entraran a escena directivos poderosos de Temasek International, Total, Cargill, Coca Cola y Lloyd´s. Se trata de una reunión importante, porque son empresas vinculadas a la alimentación, a la agro exportación, la energía y los seguros. Macri pretende que estas compañías multipliquen sus inversiones en la Argentina, y la ronda de café servirá para que el Presidente describa su experiencia en Moscú y ratifique su promesa de bajar los costos operativos que aún impone el Estado a los emprendedores locales y extranjeros.

Para el final de la jornada, Macri regresará a la política exterior para encontrarse con Justin Trudeau, primer ministro de Canadá, la reina Máxima, Mark Rutte, primer ministro de Holanda, y Alain Berset, presidente de la Confederación Suiza. Al igual que con Merkel, el presidente busca aliados para contener la posición proteccionista de Trump y sus intenciones de transformar en papel mojado el acuerdo de Paris sobre Cambio Climático. Sobre estos temas habrá una formidable batalla política en el G20 de Buenos Aires, y Macri diseña su estrategia diplomática para no repetir los errores de Hamburgo.

El presidente terminará su jornada cenando con la delegación e irá a dormir al hotel Belvedere para ajustar su discurso ante el Foro Económico Mundial, que pronunciará el jueves.