En medio de tanta violencia, la de los organizadores de la Copa Santa Fe es una idea para imitar: juntaron a los planteles de Rosario Central y Atlético Rafaela antes de la final y los invitaron a cenar.

El objetivo: mostrar que el fútbol es un deporte y que no hay enemigos. El resultado: dos planteles profesionales compartiendo un lugar de manera tranquila y animada. Sucedió en Rosario, en la noche previa a la final que se disputa este viernes a las 20.30.

Además de los deportistas, estuvo presente el gobernador santafesino Miguel Lifschitz, que mostró el suculento premio que se llevará el ganador del torneo: un millón doscientos mil pesos.

Al partido de ida, disputado en Rafaela, lo ganó Rosario Central por 1 a 0. Ahora el “Canalla” intentará aguantar la ventaja para quedarse con la Copa.