
El gobernador Miguel Lifschitz es el as de espadas del Frente Progresista. Con una imagen positiva superior al resto, apareció con fuerza en muchos medios de comunicación provinciales para darle fuerzas al candidato socialista, Antonio Bonfatti, que lucha contra el peronista Omar Perotti por ser el próximo mandatario provincial.
Pero en el medio de su exposición acerca de por qué cree que su partido seguirá al mando de la Casa Gris, el gobernador se tomó la licencia de criticar al debate de candidatos realizado el sábado en Rosario. Hablando acerca del formato que se utiliza, similar al del debate nacional, sostuvo que “no permite demasiado la confrontación de ideas, por lo cual cada uno va con su libreto y no hay grandes sorpresas, a menos que alguno de los candidatos cometa algún error”.
En una entrevista en el programa de televisión Apto para Todo Público, dijo que, aún así “Antonio Bonfatti fue más preciso, con propuestas concretas que tienen que ver con su experiencia y su conocimiento de la realidad provincial”.
Lifschitz se mostró en esa entrevista muy confiado. “Vamos a ganar por un margen más holgado (que en el 2015). Arrancamos esta segunda etapa de las elecciones casi 10 puntos abajo si sumamos los votos del peronismo y de Antonio Bonfatti y yo había arrancado 10 puntos abajo de Miguel del Sel y venimos subiendo”, dijo el gobernador, antes de concluir: “Digamos que en el peor escenario estaríamos palo a palo, creemos que ahora tenemos unos puntos de diferencia a favor y que se va a estirar en los últimos días con el voto disperso, los votos de Corral, los que no votaron antes y los candidatos que quedaron en el camino”.


















