
Miguel Lifschitz encaró con fuerza la recta final hacia las elecciones provinciales del domingo 16. Sin eufemismos, el gobernador aseguró “vamos a ganar la elección por un margen más holgado que en 2015”.
En el programa de televisión Apto para Todo Público, Lifschitz indicó que “se define el futuro político, de las familias, empresarios, productores, docentes o policías, porque depende de quién gobierne puede ser que se continúen con muchos proyectos, muchas obras y políticas públicas”.
El gobernador es uno de los dirigentes con mejor imagen de la política local, por eso está aprovechando su caudal político para ayudar a que el socialismo quede al frente de la provincia de la mano de Antonio Bonfatti. En las encuestas, Omar Perotti pareciera tener una ventaja mínima sobre el candidato del Frente Progresista, por eso es clave el empuje que Lifschitz pueda darle al Frente Progresista en los últimos días de campaña.
“La elección está entre Bonfatti y Perotti, pero no sé cómo se terminan distribuyendo los votos que originalmente fueron a (José) Corral. Los santafesinos tienen la posibilidad de elegir entre un proyecto que conocen, que dio muestra de su capacidad de gestión, de gobierno”, insistió Lifschitz en la búsqueda por polarizar la elección.
Y luego agregó, de acuerdo a lo publicado en Rueda de Prensa: “En Santa Fe no está la grieta, hay confrontación política, diferencias, debates, discusiones, pero no grieta. Cuando llega el momento hay acuerdos para generar políticas de estado, acuerdos legislativos en temas muy importantes, hay otro clima político y esto tiene que ver con la forma en la que encaramos el gobierno”.
El gobernador no desconoce que será una elección donde cada voto cuente. Sin embargo le tiene fe a Bonfatti: “En esta (a diferencia de 2015) vamos a ganar por un margen más holgado, arrancamos esta segunda etapa de las elecciones casi 10 puntos abajo si sumamos los votos del peronismo y de Antonio Bonfatti y yo había arrancado 10 puntos abajo de Miguel del Sel y venimos subiendo”, dijo Lifschitz, antes de concluir: “Digamos que en el peor escenario estaríamos palo a palo, creemos que ahora tenemos unos puntos de diferencia a favor y que se va a estirar en los últimos días con el voto disperso, los votos de Corral, los que no votaron antes y los candidatos que quedaron en el camino”.


















