
Un sofisticado robo de joyas valuadas en 30 millones de pesos mantiene en vilo a las autoridades de Santa Fe. Los delincuentes se llevaron el botín sin necesidad de ingresar a la vivienda, mientras la propietaria del tesoro se encontraba de vacaciones en Brasil.
El hecho ocurrió en el barrio Cabaña Leiva, al norte de la ciudad, cerca del límite con Recreo. La víctima, una mujer que acababa de regresar de su viaje, descubrió que un recipiente de plástico con joyas de oro, enterrado en un cantero del patio trasero de su casa, había desaparecido.
La denuncia fue realizada ante la Comisaría 27ma, cuyos efectivos se presentaron en el lugar alrededor de las 22 horas. Realizaron entrevistas a la afectada, tomaron fotografías y trabajaron con peritos en busca de rastros, aunque sin resultados positivos hasta el momento.
La mujer no pudo precisar cuándo ocurrió el robo, ya que estuvo fuera del país durante varios días. Lo que más llama la atención de los investigadores es que los delincuentes lograron encontrar el escondite sin dejar rastros de violencia, lo que sugiere un conocimiento previo del lugar.
En la escena también estuvieron presentes dos testigos, vecinos del barrio. Por ahora, no se descarta ninguna hipótesis, y la policía continúa investigando para reconstruir los movimientos de los ladrones antes del robo. El caso sigue abierto, mientras se busca dar con los responsables del millonario hurto.



















