
Todos los adolescentes sueñan con ser Justin Bieber. Todos, menos el mismísimo Justin Bieber. El ídolo adolescente de la música reveló en una entrevista con la reviste Vogue la peor cara de su éxito: problemas con las drogas y depresión. “Me sentía muy sólo”, dijo tras romper el silencio y contar que durante un tiempo, su equipo de seguridad tenía que entrar en su cuarto para comprobar que estuviese vivo. Increíble.
“Sólo de pensar en la música ya me estreso. He tenido éxito desde los 13 años, así que realmente no tuve la oportunidad de encontrar quién era yo más allá de lo que hacía”, contó Justin luego de desaparecer de los medios por más de dos años.
La depresión, según reveló, lo llevó a una adicción a la droga Xanax, un estupefaciente que habría podido poner en peligro su vida. “Caí en una gran depresión estando de gira”, reveló el artista sobre el Purpose Tour, el último que realizó. Y agregó: “No he hablado mucho sobre esto y todavía estoy procesando todas las cosas sobre las que no he hablado”.

Para frenar esta carrera frenética, Justin Bieber canceló los últimos 14 shows que le quedaban y dejó de dar notas a los medios. “Hice tantas cosas de las que luego me he avergonzado”, comenta el joven de 24 años quien, desde el mes de septiembre, está casado con la modelo Hailey Baldwin.
Ante un éxito mundial arrollador, Justin Bieber no podía controlar lo que sucedía de su vida. “Creo que usaba Xanax porque estaba muy avergonzado”, admite. Y completa: “Mi madre siempre me ha dicho que trate a las mujeres con respecto. Para mí eso siempre estuvo en la cabeza mientras lo hacía, así que nunca pude disfrutarlo. Las drogas pusieron como una barrera entre mí mismo y lo que estaba haciendo. Me ensombrecí mucho. Creo que hubo un tiempo en el que mi gente de seguridad entraba por la noche a mi cuarto para comprobar mi pulso y ver si aún estaba respirando”, confesó, haciendo temblar al mundo de la música. A veces los chicos son sólo chicos, por más que se trate de Justin Bieber.




















