Este martes, en el salón Blanco de Casa de Gobierno, el ministro de Gobierno y Reforma del Estado de la provincia, Pablo Farías, encabezó el acto formal por el Día Internacional en Memoria de las Víctimas del Holocausto.

“Conmemoramos una serie de sucesos y hechos que enlutan a la humanidad toda y que seguramente son la página más oscura de la historia reciente. Un año más, encendemos estas seis velas que simbolizan cada una a un millón de víctimas”, recordó Farías.

El ministro afirmó que en actos como éstos “debemos reconocer que el origen del odio racial de la discriminación sigue presente en distintos espacios de nuestra sociedad, teniendo representación en muchas ideologías”.

“Es necesario trabajar culturalmente para erradicar de la humanidad este lado tan oscuro que nos retrotrae a una instancia que nos avergüenza y nos quita las principales virtudes que tenemos los seres humanos”.

Farías sostuvo que “hoy es necesario identificar cómo surge y se desarrolla la ideología del odio y la discriminación, cómo y cuándo se comienza a pensar que hay grupos de personas que por su nacionalidad, identidad religiosa o sexual deben excluirse de la sociedad o de tales derechos; todo ello puede desembocar en las imágenes que tenemos que recordar permanentemente del Holocausto”.

Por último, llamó a “interpelarnos como sociedad porque estas sucesos siguen registrándose y no queremos repetir esa imagen tan oscura de la humanidad”.

Por su parte, el presidente de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA) filial Santa Fe, Horacio Roitman, expresó que “una guerra, un genocidio, no finaliza el día que caen las armas. Las cicatrices siguen abiertas por generaciones y su recuerdo unirá a los sobrevivientes y descendientes”.

“Debemos preservar la verdad para evitar que el Holocausto, la Shoá, vuelva a repetirse, rechazando toda negación parcial o total del Holocausto como hecho histórico y condenando todas las manifestaciones de intolerancia étnica o religiosa”.

Finalmente, reafirmó “una vez más que la construcción y el mantenimiento de la memoria colectiva es imprescindible para cimentar una sociedad con valores democráticos, libertad y dignidad humana. Recordar y conocer juegan un papel fundamental para evitar que se repita aquel hecho aberrante que hoy conmemoramos. Por desgracia, nos cuesta mucho aprender y nos resulta muy fácil olvidar”.