La profesora de danza apuñalada este martes en la ciudad de Buenos Aires por un alumno explicó a la policía que el joven está “obsesionado con ella”. Julieta Antón y otra compañera fueron atacadas sorpresivamente en el salón en el que funciona la academia.

Antes de ser trasladada en ambulancia, Antón dijo: “No se que hacer, está obsesionado conmigo”. La profesora fue dada de alta ayer del hospital Pirovano, por lo que se espera que en las próximas horas esté en condiciones de declarar formalmente.

La segunda bailarina herida fue Sofía Bovino (36), continuaba esta mañana internada en el sanatorio Güemes, donde fue derivada ayer para ser operada de una mano por una profunda puñalada que tenía en una palma y además, por un roce de bala que sufrió en un dedo cuando el efectivo de la Policía de la Ciudad le disparó a su agresor.

En tanto, el imputado, Sebastián Damián Villarreal (30), continuaba hoy internado y con custodia policial en el Hospital Tornú, fuera de peligro por el disparo que recibió en un glúteo, pero con un “brote psicótico”.

“Los médicos informaron que estaba fuera de sí, en un brote que le impedía incluso ser notificado de la imputación que hay en su contra”, comentó a Télam uno de los investigadores del caso.

Por ello, el fiscal Kessler ordenó un estudio médico interdisciplinario para evaluar el estado de salud mental del acusado y ver si estaba en condiciones de ser indagado o si se trata de una persona inimputable.

La imputación que pesa sobre Villarreal es la de “lesiones graves agravadas por ser la víctima una mujer, en contexto de violencia de género y en forma reiterada” (dos hechos), calificación con la que el hecho tiene una pena de tres a 10 años de prisión, según el artículo 92 del Código Penal.