En la ciudad de Rosario parece no haber conflictos ni problemas, es decir, todo lo contrario a lo que ocurriría en la ciudad de Santa Fe, donde día tras día hay reuniones entre miembros del Ministerio de Seguridad de la Provincia con dirigentes de los clubes santafesinos (mayormente con los pares de Colón de Santa Fe) a causa de la preocupación por la violencia habida de parte de los órganos provinciales.

Ayer por la noche, Newell’s Old Boys recibió a Tigre en el Coloso Marcelo Bielsa y la cancha fue una fiesta, a puro color, cotillón y fuegos de artificio incluso dentro del mismo estadio. Totalmente por su contra, esta tarde Colón recibe a Racing Club de Avellaneda en lo que será un partido clave del campeonato y la hinchada local tiene prohibido estacionamiento en el mismo estadio, venta de alcohol en las adyacencias, pirotecnia dentro del perímetro además de cacheos sorpresa y negativa de banderas e instrumentos en las gradas.

Estas decisiones dispares dentro de un mismo órgano generan a diario las críticas de todos los hinchas sabaleros y de la mayoría de los ciudadanos de La Capital provincial, quienes creen que no se mide con la misma vara las situaciones iguales.

Recordemos que una semana atrás Rosario Central recibió a Union en el Gigante de Arroyito y la fiesta Canalla fue alocada con todos los condimentos que son prohibidos para los eventos deportivos de nuestra ciudad e incluso colgaron una bandera amenazante e intimidatoria bajo el lema “Permiso piden los giles” en contra del mismísimo Ministerio de Seguridad provincial que claramente quedó como una anécdota debido a que no se trató más el tema.

MIRÁ EL VIDEO DEL RECIBIMIENTO LEPROSO: