Al siempre firme Yeimar Gómez Andrade se le criticó la última salida en el partido del sábado frente a San Martín. Unión ganaba uno a cero y se terminaba el partido, pero en una pelota al medio, el defensor quiso anticipar y erró feo: media vuelta y empate para el visitante. De todas maneras, el error del Tatengue (una de las figuras del equipo) no fue el más grave de ese sábado, plagado de yerros.

En los partidos de Gimnasia frente a Argentinos Juniors y en el de Newell’s contra Tigre hubo goles en contra, errores de defensores y hasta pifias del arquero.

El peor de todos fue el de Gimnasia. El equipo de La Plata hizo todo para que el visitante se llevara los tres puntos. A los 10 minutos, un pase atrás desde mitad de cancha de un jugador del Lobo habilitó a Nicolás González para que ponga el 1 a 0 para Argentinos.

El último fue aún más grave. El arquero Martín Arias se mandó un blooper de aquellos, a los 42 del segundo tiempo, cuando le dieron un pase y le perdió la vista a la pelota. Se la quiso dar a un defensor de Gimnasia y la pifió: el balón le quedó a Mac Allister que sólo tuvo que empujarla. ¡Un desastre!

En Rosario, Newell’s ganó. Pero también se mandó una para esta nota: cuando Tigre intentaba descontar el 2 a 0 de la Lepra, luego de una buena jugada, la pelota le rebotó a San Román que quiso despejarla y terminó definiendo por arriba del arquero. Un golazo… en su propio arco.