A pocos días de las PASO y a pesar del buen resultado obtenido por el Gobierno, la CGT marcha este martes a Plaza de Mayo con el apoyo de las dos CTA y organizaciones sociales. Pero la protesta no está exenta de tensiones internas: hay fuertes cruces en el interior de la central obrera entre los grupos más duros y aquellos con un perfil más dialoguista.

La marcha comienza a las 15 y contará también con el apoyo del kirchnerismo, que no sólo canalizará su participación a través de la Corriente Federal de los Trabajadores, la expresión interna de la CGT que comanda el bancario Sergio Palazzo y responde a Cristina Kirchner: también se plegarán a la marcha municipios del Conurbano como Avellaneda, Berazategui, La Matanza y Ensenada, que orbitan bajo la esfera de influencia de la ex mandataria.

El sector más dialoguista consideraba que no era el momento ideal para la marcha, tras las elecciones, e incluso hizo trascender que la central obrera suspendería la marcha a Plaza de Mayo. Pero otros más duros, como Pablo Moyano, hicieron caso omiso al pedido. De hecho, el hijo de Hugo les dejó un mensaje: “Si no quieren ir, que no vayan”. “Después tendrá que explicarle a los trabajadores”, agregó.

De acuerdo con lo previsto, las columnas confluirán por las diagonales Norte y Sur, y la avenida De Mayo, alrededor de las 15. El acto comenzaría a las 16 y se podría extender durante una hora y media. En principio, el único orador en el palco que se montará en Plaza de Mayo será Schmid (Dragado y Balizamiento).