En la madrugada del miércoles, tras un viaje que duró dos días, Junior de Barranquilla llegó a Santa Fe. Para arribar debieron hacer tres escalas: Cartagena, Panamá y Rosario.

El rival de Colón en los octavos de final de la Copa Sudamericana se hospedó en el InterTower Hotel, ubicado en el centro de la ciudad. Tras dormir, los jugadores irían a la tarde a realizar algunos movimientos al 15 de Abril, el estadio de Unión.

Según el director técnico Julio Comesaña, buscaron el viaje más corto y directo posible a Santa Fe: “Si hubiéramos ido de Barranquilla a Panamá, teníamos que haber esperado aproximadamente seis horas en el aeropuerto de Panamá. Por eso decidimos irnos a Cartagena (el pasado lunes), pasar la noche allá, descansar toda la mañana (de ayer) y en la tarde partir a Panamá. Luego, sin espera, hicimos conexión con Rosario. A partir de ahí, ya nos transportamos por tierra a Santa Fe, que es un viaje de dos horas”, explicó el uruguayo que dirige al conjunto colombiano.

Junior ganó 1 a 0 en la ida, por lo tanto están enfocados en hacer un gol para darle un golpe de knock out a Colón, que debería marcar tres goles si quisiera superarlo.

“De la misma manera como dije en Barranquilla, que lo primordial era no recibir goles en casa (en el partido de ida), también lo digo ahora, pero a la inversa… acá es muy necesario que hagamos un gol”, expresó Comesaña, sin dejar claro si saldrán a buscarlo de entrada o lo trabajarán con paciencia durante el partido. “Es algo que me reservo, porque cada entrenador tiene su forma de ver las cosas”, agregó en declaraciones a El Heraldo, el periódico barranquillero.