
Tras la histórica clasificación a la primera Copa Sudamericana, llegó el tiempo de pensar en lo que Unión necesitaba para afrontar el certamen internacional. Lo primero fue consolidar el equipo y Leo Madelón cree estar encaminado en esa tarea: sin nombres rutilantes, pero con un funcionamiento colectivo envidiable. El segundo, que su casa, el 15 de Abril, esté en condiciones de recibir visitas foráneas.
No era una tarea fácil ya que requería una importante inversión: alrededor de 300 mil dólares. Pero después de meses de espera, llegó el momento de cumplir con el pedido más exigente de Conmebol para poder jugar en su propio estadio: el cambio de la iluminación.
Mañana será el momento del estreno. A las 19, en un amistoso ante Libertad de Sunchales, se hará la luz: será tiempo de prender los nuevos focos Philips Arena Visión que cuadriplicarán la intensidad de las torres.
Los encargados de estar en cancha, en lo que es más una excusa para probar las luces que un partido en sí, serán los jugadores que no tuvieron minutos frente a Independiente, en el último encuentro del conjunto de Madelón que terminó perdiendo, pese a arrancarlo ganando.
Mientras tanto, el plantel que tuvo minutos en la última fecha se sigue entrenando en el predio Casasol, preparándose para el encuentro del viernes a las 19 frente a Atlético Tucumán.






















