
Un hecho que tendría que haber sido felicitado por todos lo metió en un grave problema a Ezequiel Shaab. El chico que atiende en una estación de servicio de la Ruta Provincial 6, cerca del boliche Teos, en Esperanza, donde había desaparecido Agustina Imvinkelried. Y todo lo que hizo fue mostrarle las cámaras de seguridad del lugar al padre de la chica de 17 años para colaborar con la búsqueda.
Por ese detalle, los dueños del emprendimiento lo sancionaron y amenazaron con echarlo. Ese fue el desencadenante del chico para hacer un descargo: “Conté lo que pasó porque siento que no es justo y no causé ningún daño,ni hice algo fuera a lo que estamos acostumbrados a hacer en la estación, mucho menos ante la situación que se dio”, dijo.
Luego, indicó: “Parece que me quieren hacer creer que hasta estuve equivocado, pero bueno, mucha gente me conoce y el que no, puede hablar conmigo y sacar sus dudas. Gracias y está bueno que ya no miremos más para otro lado cuando pasan estas cosas, como le pasó a Agustina”.
La gente en Esperanza comenzó una campaña con el nombre de “Yo no te compro” para castigar a la Shell por lo que hizo con el chico. Mientras tanto, Ezequiel decidió irse de su ciudad junto a su esposa y sus hijos pequeños para bajar la angustia que le causó toda esta situación.



















