“Todavía falta para el cierre de listas, así que lo estoy pensando”, así define la modelo y periodista Amalia Granata, de 36 años, su posible candidatura en las próximas elecciones legislativas. Sin embargo, mientras analiza el futuro, continúa recorriendo la provincia de Santa Fe.

Acostumbrada a las peleas mediáticas, a Granata no le influyó que desde el Frente Renovador (partido que compone el Frente UNA en la cual ella participa) la hayan negado. Tampoco le importa no tener el apoyo de Alejandro Grandinetti (referente del Frente Renovador en Rosario) ni de Sergio Massa, el titular de la alianza. La mujer sigue adelante, caminando las diferentes ciudades santafesinas.

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“Yo creo que va a ser un sí, pero no me quiero adelantar, todavía falta. En realidad estoy bastante metida, pero también me resulta muy difícil porque veo cosas muy tristes y duras que a veces me golpean”, dijo Granata.

Tiene otra contra: su marido Leo Squarzón (que se hizo conocido en los medios tras una infidelidad con la modelo) le reprocha que viaje tanto (viven en Puerto Madero, en Capital Federal, por lo que hace una importante cantidad de kilómetros todas las semanas), sobre todo teniendo en cuenta que tienen un bebé, Roque, de apenas cinco meses, al cual Granata debe dejar un par de días por semana para militar en Santa Fe.

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Pero la mujer, que se hizo conocida tras tener un affaire con el cantante Robbie Williams, está convencida de que puede ayudar. Por eso, asegura: ”Yo creo que pasan los gobiernos, no hacen nada por esta gente y tampoco veo que lo estén haciendo, eso es lo que me da impotencia. Porque es muy difícil que ellos puedan salir de esa situación si no arman un plan, aunque sea a largo plazo. Se hace complicado poder insertarlos al sistema, porque están totalmente excluidos”.

También tiene sus primeros proyectos de ley, por si se finalmente es elegida diputada: “Me gustaría contribuir a que por ley haya comisarías de la mujer por la cantidad de habitantes que tienen las diferentes localidades. Por ejemplo, Rosario tiene 1,2 millones y hay una sola. Entonces, el tema de la violencia es muy difícil de contener, porque muchas mujeres caen en las comisarías comunes y las atienden policías que no tienen ni idea de cómo recibir a una víctima”.

Mientras continúa haciendo radio y televisión en Capital y recorriendo Santa Fe un par de días por semana, Granata medita qué hará: una decisión que puede cambiar su vida.