
Amalia Granata ya no quiere ser aquella mujer conocida por sus escándalos mediáticos y su imagen hot. Con su bebé de tres meses en brazos explica por qué eligió este nuevo rumbo para su vida: ser candidata a diputada por la provincia de Santa Fe en las próximas elecciones.
Ya recorre ciudades y pueblos en busca de apoyo. Contenida por el partido UNA, cuyo jefe político es Sergio Massa, a quien todavía no conoce: “Yo creo que va a haber un acercamiento, pero no por ahora que cada uno está con su laburo. Yo igual no tendría ni un minuto para reunirme”, explica la modelo.
Carlos Claá: ¿Por qué decidió meterse en política?
Amalia Granata: Porque me gusta mucho lo social. Y hoy mi rol en el espacio, más allá de que conozco toda la problemática de Santa Fe, es estar con las ONG’s, ayudar a los chicos. La problemática de violencia de género y trata. Me encanta lo social.
Claá:¿Está dispuesta a ir a fondo contra el narcotráfico?
Granata: Si, yo estoy involucrada en el tema narcotráfico desde mis charlas en las distintas instituciones con madres que tienen a sus hijos inmersos en la droga. Para combatir el narcotráfico es algo muy profundo porque sabemos que está metido el gobierno y la policía. Y en el partido tenemos un grupo de trabajo que se ocupa del tema seguridad. Yo estoy en la parte más social del aspecto. Entiendo el peligro, pero si no lo hace uno, no lo hace nadie.
Claá: ¿Su familia qué le dice?
Granata: Me apoyan. Hablo con mi hermana, que conoce gente en situación de calle y me pide cosas para que la ayude. Por otro lado, mi pareja me dijo: “con qué necesidad: tenés tu trabajo acá en Buenos Aires, tu vida acá, que no te va nada mal”, pero bueno. Me apasiona. Y me parece que hay que empezar a involucrarse: gente joven y honesta que no esté metida en esto que es la política: ambiciones personales, negociados. Algo de lo que estamos todos medio podridos.
Claá: ¿Qué le gusta y qué no del gobierno de Macri?
Granata: Bueno, que se recuperó la libertad de expresión. Yo no hubiese podido hablar antes con la claridad con la que lo hago ahora dando un pensamiento opositor. Y después cuando ellos dicen una cosa y retroceden lo veo como un símbolo de debilidad. Y en ese retroceso generan desconfianza a la gente.
Campaña. Granata vive en Puerto Madero, pero los miércoles deja la comodidad de su departamento para viajar a hacer campaña: primero a Rosario y luego de recorrida por el interior. Vuelve los viernes por la noche a Capital.
Claá: ¿Cómo la recibe la gente?
Granata: Al principio se acercan, saludan, escuchamos los problemas que tienen y vemos cómo podemos solucionarlos. Y al final, obviamente, se quieren sacar la foto. Si eso le da alegría a la gente, lo hacemos.
Claá: ¿Considera que la política es un ambiente machista?
Granata: Sí. Re machista. De hecho ya me están empezando a pegar desde los partidos opositores y es a través de la misoginia: puta, gato, te acostaste con éste, saliste en bolas en las revistas. Imaginas que es una mediocridad para la cual me vengo preparando y no amerita que baje ni medio escalón para contestar.


















