
La abuela Otilia, o Titi como era más conocida en el Fonavi, había sido una de las primeras en comprar su entrada para ver a Colón en el partido histórico frente a San Pablo por la vuelta de la Copa Sudamericana.
Pero la mujer de 87 años sufrió un ACV y falleció antes del encuentro. Pero sus familiares se ocuparon de que estuviese presente en el lugar donde hubiese estado soñar. Esa noche, que quedará en la retina de todos los sabaleros, desplegaron una bandera que emocionó a todos los que la vieron y conocían la historia. “Titi presente”, con una foto de Otilia, por supuesto con la camiseta roja y negra puesta.
“Ojalá mañana los muchachos le puedan regalar una alegría y festejar con todos los angelitos que nos alentaran desde el cielo”, había escrito un usuario de Twitter. “Hagámoslo por Titi y por todos nosotros, es ahora Colón”, puso otro. Y flor de homenaje le dieron los dirigidos por Eduardo Domínguez a la abuela: ganarle por penales al poderoso San Pablo para pasar de ronda.
Finalmente, Titi estuvo donde quería estar: presente en el Brigadier Estanislao López, que se volvió a convertir en el Cementerio de los Elefantes.
























