Juan Suris entra al Colegio San José, en Esperanza, y se arma un revuelo. Genera intriga. Todos quieren verlo. El hombre que saltó a la fama cuando su amigo Leoanrdo Fariña le daba luz a la corrupción kirchnerista y quedaban involucrados en diferentes delitos, por los cuales Suris terminaría siendo detenido, dejó de lado su vida en Buenos Aires y decidió exiliarse en la ciudad que queda a 40 kilómetros de la capital provincial.

Tras tres años y ocho meses de detención, en octubre el Tribunal Oral en lo Criminal Federal ordenó su liberación. Está acusado de ser jefe de una asociación ilícita que facilitaba mecanismos de evasión tributaria a través de facturas falsas que eran utilizadas para incrementar los valores de gastos inexistentes de grandes empresas.

A los pocos días de salir de prisión, la pareja de Suris con la vedette Mónico Farro se rompió.  “Chocamos mucho en muchas cosas en esta poquita conveniencia que tuvimos”, dijo la mujer. Y agregó: “yo que me relegué como mujer durante cuatro años necesito atención, cariño y otras cosas”.

Suris adujo: “Uno sale de estar tres años y ocho meses detenido y se encuentra con muchas cosas, y uno no puede abocarse a una sola. Entonces vienen los choques, las diferencias. Yo igual estoy más que agradecido con ella porque me contuvo en todo momento, pero por ahí uno se toma otros tiempos”.

Pocos días después comenzó a armar sus cosas para mudarse a Esperanza, donde su ex pareja estaba viviendo junto a sus hijos. Por eso, en estas fiestas, su hija Cony escribió en Instagram: “Después de 4 años sin pasar navidades y años nuevos con mi PAPÁ tengo que decir que es la persona que más extrañe durante mucho tiempo y que te admiro por lograr salir adelante, hoy puedo decir que tuve una navidad super completa”.

El amigo de Fariña se acopló rápidamente a la vida esperancina, aunque no deja de llamar la atención. Se mueve en una camioneta Dodge que sorprende por su tamaño y lujo y suele vérselo tomando cafés y hablando por teléfono. No deja de entrenarse y sube fotos con su hija a un nuevo Instagram que se creó.

La única foto en la que no se lo ve con su familia, está con Matías Morla, el abogado de Diego Maradona y el responsable de que haya recuperado la libertad: “Suris es un preso político”, había dicho antes de liberarlo.

Mientras espera el juicio oral en libertad, Suris rehace su vida con su familia anterior. La prisión preventiva quedó atrás, el noviazgo con Farro también. Pero tendrá con lidiar con algo: el deseo de su hija, que quiere ser famosa: ¿se lo recomendará?