El domingo por la tarde tres personas perdieron la vida en un brutal ataque en el patio de una casa ubicada en calle Arzeno al 7300 en barrio Scarafía. Además, dos más resultaron heridos.
El lunes por la tarde, la policía logró detener a Mauro Díaz de 20 años, el sindicado como responsable de las muertes, luego de que un familiar informara que estaba escondido en su casa.
En el mediodía de este martes, se llevará a cabo la audiencia imputativa a cargo de la fiscal Ana Laura Gioria. Sin embargo, con el correr de las horas se van conociendo escalofriantes detalles del crimen.
Según relató en una entrevista preliminar con la periodista de LT10 Verónica Ensinas la única testigo lúcida del ataque, se trataba de un grupo de amigos que se habían juntado a comer y estaban consumiendo cocaína. En algún momento, Díaz se habría parado y dicho: “tengo ganas de matar”. Allí, el primero en reaccionar fue el primero en morir. Se trata del adolescente de 16 años que le habría pedido que parara. Recibió el primer disparo. Luego siguió María Soledad Ingui quien recibió varias heridas de arma de fuego.
Otro de los detalles que se desprendió de estos primeros datos, es que antes de irse del lugar en una camioneta, Díaz habría tocado uno por uno a los heridos para comprobar si estaban muertos. María Celeste, la única sobreviviente que puede hablar, habría simulado estar muerta para sobrevivir.
En el lugar secuestraron vainas que equivalen casi a un cargador completo de un arma 9 mm.
Además, se conoció que Omar Amarilla, el último en morir cuando ingresaba al quirófano del hospital Iturraspe, se habría dedicado al narcomenudeo.
En total, cinco personas fueron brutalmente atacadas. María Soledad Ingui de 39 años y Antonio Matías Fernández de 16 murieron en el acto. Omar Amarilla de 37 en el nuevo Iturraspe. Mientras que otros dos resultaron heridos: Celeste Villarisa y Miguel Ravelli, quienes aún permanecen internados en el Cullen.




















