Las masivas marchas de #NiUnaMenos y la alta visibilidad que puso al tema en el centro de la escena mediática tuvo sus frutos, al menos en Santa Fe. En esta provincia, se redujo drásticamente la cantidad de casos de femicidios del año 2015, cuando hubo 43 casos denunciados, a 2016: bajó a 18.

Ese fenómeno no se refleja a nivel nacional, donde el porcentaje subió 8% entre ambos años. Hubo 254 asesinatos, la mayoría en los grandes centros urbanos.

La cifra surge del Registro Nacional de Femicidios de la Justicia Argentina, bajo la dirección de la vicepresidenta de la Corte Suprema, Elena Highton de Nolasco, a cargo de la Oficina de la Mujer y de la Oficina de Violencia Doméstica. Desde 2015, el registro difunde las estadísticas del año anterior, aportadas por todas las jurisdicciones del país. Por primera vez, el relevamiento incluyó los femicidios de travestis (transfemicidios), que en 2016 fueron cinco en distintas provincias, y se contabilizó la muerte violenta de mujeres, niñas y adolescentes, a pesar de que los casos pudieran no haber sido tipificados como femicidios.

Según pudo analizar La Nación, la franja etaria de mayor vulnerabilidad está entre los 21 y 40 años, tanto para las víctimas (49%) como para los imputados (58%). El 22% de las mujeres asesinadas y el 27% de los imputados tenían entre 41 y 60 años. La violencia de género fue menos común entre los mayores de 60 y entre los menores de 16. Sin embargo, en 2016 hubo tres menores imputados, seis víctimas de hasta 10 años, 17 mujeres asesinadas menores de 16 y otras 17 mayores de 60.

Con 90 femicidios, la provincia de Buenos Aires lidera las estadísticas, seguida por Córdoba (23), Mendoza (21), Santa Fe (18), la Capital (14), Salta, Jujuy y Entre Ríos (con 10 femicidios cada una).

En cuanto a la intervención judicial, sólo el 9% de los casos cuenta hoy con sentencias condenatorias, mientras que el 47% de las causas continúa en etapa de investigación. A su vez, el 22% fue elevado a juicio y se registraron tres sobreseimientos.