Hace poco más de una semana que Miguel Lifschitz falleció, tras una larga lucha contra el Covid. Y a pesar de que la conmoción todavía dura, la política santafesina ya cambió. Sobre todo en la oposición, donde su nombre es citado para garantizar nuevos armados políticos.

La sorpresa la dio Mario Barletta, que el domingo picó en punta y anunció que será candidato a senador a través de sus redes sociales. Primero convocó al Partido Socialista, al PRO, a la Coalición Cívica y a la UCR de Santa Fe a la “unión” para “ponerle un freno al kirchnerismo”. El famoso Frente de Frentes que venía sonando.

Pero lo segundo fue lo que más ruido generó alrededor del anuncio de Barletta. “No voy a descansar un solo minuto tratando de construir un gran frente que reúna a toda la oposición”, escribió. Y luego indicó: “Es lo que pensábamos hacer junto a Miguel Lifschitz y otros dirigentes”.

Ver más: El homenaje a Lifschitz en Diputados

El senador provincial del radicalismo Felipe Michlig secundó a Barletta: “La UCR trabajará para unir a la oposición al kirchnerismo”, aseguró. E insistió con la idea de que tenían la venia de Lifschitz y que trabajaban en torno a “esa figura” la herramienta política para ganar las elecciones de 2021 y sentar “las bases de la alternancia en el gobierno provincial en 2023”.

“La desaparición física de Lifschitz (el único gran elector que le quedaba a la provincia) cierra un ciclo político que impone nuevos desafíos a la oposición al peronismo: recrear la organización de la oposición en torno a programas comunes y dotarla de nuevos liderazgos”, escribió Michlig. Y concluyó: “Lo que era fácil de hacer por la presencia política de Miguel, ahora requiere de mayores articulaciones y diálogo entre actores políticos de distintos orígenes”.

Sin embargo, no todos están de acuerdo con esa idea. Mientras se recupera del Covid, el diputado provincial y militante radical Fabián Palo Oliver, protestó por lo que estaba sucediendo: “Las personas dignas de respeto no deberían usar a quienes hoy no están entre nosotros para justificar sus desiciones políticas. Dejen de usar a Miguel Lifschitz”, escribió en su cuenta de Twitter.

“Miguel fue muy claro, en más de una oportunidad, cuando públicamente,  dijo que el PS sostiene el armado del FPCyS”, puso sobre el final Oliver.

Es que, al menos en sus declaraciones públicas, Lifschitz había sido esquivo a la idea de aliarse a Juntos por el Cambio. El ex gobernador admitía que había “mucho debate” adentro del Frente Progresista para ver hacia dónde iba. Pero ante cada inquietud al respecto contestaba cosas como “no lo veo dentro de las posibilidades”, “es un error traer el escenario de la grieta a Santa Fe” y que el socialismo debía “mantener la esencia y el corazón”.

Enrique Estevez, presidente del Partido Socialista provincial se sumó al debate: “Hay sumas que restan”, dijo. Y pidió “controlar ansiedades”.

A pocos meses de las elecciones, en medio de la segunda ola que hizo colapsar el sistema de salud de Santa Fe y con un gobernador que no logró cosechar una buena imagen pública (está entre los peores del país, según las encuestas), la oposición elige su propia aventura. Unidos o separados, esa es la cuestión.