Madres del Dolor, la agrupación que luchó por este logro.

Se aprobó la creación de un Registro Nacional de Datos Genéticos para los Delitos contra la Integridad Sexual, a partir de la ley 26.879, que se reglamentará en 15 días aproximadamente.

Se trata de un “Registro de Violadores”, una base de dato de ADN de todos aquellos convictos que estén presos por delitos sexuales. Según el subsecretario de Asuntos Registrables del Ministerio de Justicia de la Nación, Martín Borrelli, “Ya estamos trabajando con laboratorios de todo el país que estarán autorizados para recibir las muestras genéticas y que son principalmente los que funcionan en la órbita de los ministerios públicos”.

Luego se le informará a los juzgados penales del país para que procedan a la extracción de muestras de ADN los condenados por delitos contra la integridad sexual alojados en cárceles de Argentina. Su uso será solo de carácter judicial y la información tendrá carácter reservado.

El objetivo principal de esta base de datos es que todas aquellas muestras tomadas en la escena de un crimen o en el cuerpo de una víctima, en el caso de que no haya un acusado identificado, se pueda conseguir una identidad mediante el contraste con el banco, siempre y cuando se trate de un reincidente.

Este tipo de registro ya funciona en otros países como en el caso de Inglaterra, donde se encuentra la base de datos más grande del mundo, que alcanza las 38 millones de huellas genéticas de violadores y homicidias. Además, cuenta con un sistema de seguimiento satelital a delincuentes sexuales.

En Estados Unidos , el registro existe desde 1996 la denominada Ley Megan, que autoriza la publicación en un sitio Web de los datos personales de quienes hayan sido penalizados por este tipo de delitos. Mediante registros especiales brinda difusión acerca de las características y rasgos personales de agresores sexuales.

En Francia , desde 1998, una ley obliga al seguimiento de delitos sexuales reincidentes y la policía está autorizada a almacenar ADN, incluso de sospechosos no condenados. En Australia hay un registro de condenados reincidentes, a los que se puede privar de la libertad en forma indefinida.