El jueves por la noche, se vivió una tensa situación en el Colegio Simón de Iriondo, cuando la policía llegó al establecimiento ante una llamada de los directivos. Según estos, existía la posibilidad de que un alumno estuviera armado, y según protocolo debían llamar al 911.

Al arribar los oficiales, no encontraron ningún arma, pero cuando intentaron revisar el aula, los alumnos se resistieron, y allí comenzó la lucha en medio de gritos y piedrazos, tanto en el hall del edificio como en la puerta.

En el momento se secuestró un teléfono celular en el cual había mensajes que advertían la llegada de la policía. La noticia llegó a medios nacionales que hicieron público un video filmado por los mismos estudiantes.