Por las idas y vueltas con la renovación del contrato de Leo Burián, quien deberá ponerse los guantes del campeón para iniciar el torneo frente a River será Ignacio Chicco. Para el joven de 25 años es todo un desafío y una reivindicación, tras haber pasado su peor momento familiar.

Es que a Nacho le tocó sufrir pérdidas de familiares por el coronavirus. “Tuve el peor inicio de año en lo que va de mi vida”, reveló. En una entrevista al periodista Emiliano Guardia, en el patio de su casa, Chicco contó: “Por lo que fue el Covid, me tocó perder a mi tío y a mi tía. Y tener internado grave a mi viejo”.

El arquero Sabalero no duda: “Fueron dos meses que fue una película de terror, o me quedo corto. Sufrí yo y mi familia”.

Por suerte para el jugador, uno de los que consiguió el torneo pasado, el primero de la historia de Colón, su padre hoy se está recuperando. “Está en casa, va de a poco. Paso a paso, pero va bien”. Por todo eso que estaba pasando, fue que apenas terminó la final hizo una video llamada con su familia: “Fue un poco el desahogo, porque no fue nada fácil. Y lo que fue llegar acá a Brinckmann y verlos a todos con mi remera puesta, me dejó sin fuerza las piernas. Me temblequeaban las piernas de felicidad, la fuerza de ese abrazo”.

Para Chicco, fue un año absolutamente inusual: “Hubo semanas donde viajaba todos los días para San Francisco, donde estaba internado mi viejo. Incluso hubo dos semanas donde le dejaba mi celular a los auxiliares que estaban detrás del arco, para ver si había una llamada… Era estar pendiente minuto a minuto y dormir con un ojo abierto”. Finalmente su papá pudo zafar del Covid.

Pero las de sus tíos no fue la única pérdida. En el camino del título, Nacho también debió despedir a su abuela: “Ella estaría muy contenta porque veían siempre los partidos, nos acompañaban, nos apoyaban”, dijo con respecto al logro conseguido con Colón.

Finalmente, el joven arquero tuvo palabras de elogio para su entrenador: “Con Eduardo me tengo que sacar el sombrero porque me dio libertad para que pueda hacer lo que necesitaba con mi familia. Decidí ir a entrenar para despejarme un poquito de la situación”.