“No vivís tranquilo. Es espantoso vivir así”, dice una vecina indignada por la ola de motochorros y entraderas que comenzó hace unas semanas y mantiene preocupados a quienes viven en el barrio Sargento Cabral.

Por eso, un grupo de vecinos se juntaron el domingo a las 17 en Lavaise y Bartolomé Mitre para pedir medidas de seguridad. Pero creen que por miedo, muchos prefirieron no participar. “Todos los vecinos me contaron de entraderas, arrebatos, robos que debieron sufrir. No salen a hablar por miedo, temor a represalias, por estar siendo vigilados”, dijo el cronista de la radio LT10 quien fue hasta el lugar.

Lo que piden en Sargento Cabral es más patrullaje, pero además más iluminación y limpieza: aseguran que detrás de la basura, de las ramas y de otros montículos se esconden los ladrones para sorprender a quienes viven pro esas calles. “Las casas se fueron adaptando a la situación: alarmas, cámaras de vigilancia y, en todas, rejas”, completó el cronista de la misma radio.

Norma, una vecina, aseguró: “Es una ola de robos terrible, en estas cuadras. Acá no hay luz, es terrible la oscuridad de esta parte. Ahí atrás se esconden. Hay motochorros y entraron a casas. Roban a la noche por los techos. La policía circula cuando ya pasaron los delitos”. Y otra mujer completó: “Volvés como loco, con el corazón en la boca. En mi casa me entraron dos veces. Fue espantoso. La primera vez habíamos ido a un cumpleaños, cuando volvimos vimos que nos entraron por arriba. La perra armó un lío terrible y se tuvieron que ir rápido con algo de plata”.